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Puerto de Montevideo: advierten por 59 tripulantes fallecidos en barcos pesqueros en 8 años

InSight Crime dice que según Oceana, una organización internacional dedicada a la conservación de los océanos, el puerto de Montevideo fue el “segundo más visitado por los buques de transbordo en 2015”. En esa línea, explica que el “transbordo fomenta la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada mediante el uso de buques de carga refrigerados que se encuentran en el mar con las flotas pesqueras, para llevarles suministros y recolectar sus botines. Las flotas pesqueras de aguas distantes emplean el sistema de transbordo para pescar durante meses enteros por fuera de la Zona Económica Exclusiva ( ZEE ) de 200 millas náuticas de los países”

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El puerto de Montevideo fue el “destino final de 59 tripulantes fallecidos en barcos pesqueros” entre 2013 y 2021, “es decir, uno cada mes y medio”. Las cifras son de la Prefectura de Montevideo y fueron recogidas en un informe de la organización InSight Crime que fue divulgado ayer.

La investigación advierte que “grupos conservacionistas y de derechos humanos han acusado durante mucho tiempo al puerto de recibir buques que se sabe que han cometido abusos en el mar. Los miembros de la tripulación suelen ser golpeados, encerrados en los barcos, sometidos a aguantar hambre y obligados a trabajar durante días sin dormir”.

Además, el trabajo sostiene que a los tripulantes se les “niegan los tratamientos médicos necesarios”, y recoge la historia de Celso Delgado, una persona que, según el testimonio de su hermano Raúl, sufrió esta situación. El cuerpo de Celso llegó al puerto de Montevideo en un buque y dentro de un refrigerador. Arribó el 2 de noviembre de 2020, un día después de su fallecimiento.

Raúl contó a InSight Crime que Celso “había estado trabajando en el barco con su hermano cuando de repente enfermó gravemente”. Esto pasó “en cuestión de semanas”, dice, y agrega: “En sus últimos días, Celso yacía tendido en el suelo, incapaz de hablar y casi sin respiración (…) Tuve que estar abanicándolo con un pedazo de cartón porque no podía respirar”.

Raúl presentó una denuncia penal en Fiscalía y pidió que al “capitán y al agente marítimo responsable de la embarcación fueran inculpados de homicidio culposo, omisión para ofrecer ayuda y delitos contra la salud pública”. Más de dos años después, según un correo electrónico de Javier Benech, director de comunicaciones de la Fiscalía, el caso sigue siendo investigado por la fiscal Silvia Porteiro , señala el informe.

“Los tripulantes fallecidos se llevan las denuncias a sus tumbas, y las investigaciones son escasas”, asegura la organización. Raúl contó que, en el caso de su hermano, cuando el buque Verdemilho llegó a Montevideo aproximadamente un mes antes de su muerte, Celso tenía una tos fuerte, uno de los síntomas de covid-19. Raúl le pidió al capitán que un médico lo revisara, pero se negó.

Según señala la organización, el “capitán le dijo, cuando regresaban al mar, que no podía permitir que un médico abordara porque un diagnóstico de covid-19 habría causado que el barco fuera puesto en cuarentena durante semanas”.

InSight Crime dice que según Oceana, una organización internacional dedicada a la conservación de los océanos, el puerto de Montevideo fue el “segundo más visitado por los buques de transbordo en 2015”. En esa línea, explica que el “transbordo fomenta la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada mediante el uso de buques de carga refrigerados que se encuentran en el mar con las flotas pesqueras, para llevarles suministros y recolectar sus botines. Las flotas pesqueras de aguas distantes emplean el sistema de transbordo para pescar durante meses enteros por fuera de la Zona Económica Exclusiva ( ZEE ) de 200 millas náuticas de los países”.

“Los barcos suelen apagar los transpondedores, conocidos como sistemas de identificación automática (automatic identification systems, AIS), los cuales transmiten la identidad y la posición de las naves, y así arrasan ilegalmente las aguas de las zonas exclusivas”, denuncia el documento. Y añade que un estudio de Oceana en 2021 examinó los datos de transpondedores de 800 buques que pescaron dentro de las 200 millas náuticas de la ZEE de Argentina , entre enero de 2018 y abril de 2021, y lo que se halló fue que “poco más del 30% de los barcos que apagaron sus transpondedores AIS atracaron en el puerto de Montevideo“.

“Las flotas extranjeras dejan mucho dinero en el puerto”, dice Mariana Silvera, consultora uruguaya del programa Pristine Seas de National Geographic, en la investigación. Y agrega: “Por esa razón, no es conveniente hacer las cosas correctamente ni llevar a cabo inspecciones y controles”.

Condiciones Jessica Sparks , directora asociada del programa de ecosistemas y medioambiente del Observatorio de Derechos de la Universidad de Nottingham, Reino Unido, declaró para este trabajo que el de Montevideo “es un gran puerto donde llegan buques que han estado en el mar durante períodos muy largos, y eso, por supuesto, aumenta el riesgo” de abusos.

Por su parte, desde el Sindicato Único de Trabajadores del Mar y Afines, Alexis Pintos, señaló que el puerto sirve como centro de las agencias de contratación que traen tripulantes de Perú, Indonesia y África. Sostuvo que hay personas “de todas las nacionalidades que han dicho que les confiscan sus documentos, reciben malos tratos y los privan de alimentos”, y que es poco lo que se hace para corregir esas malas conductas.